MORAL Y MORALIDAD


La palabra moral proviene de la latina mos-mores que es equivalente de la griega éthos y significa carácter o costumbre.

 Ser moral es construirse él mismo como hombre por medio de acciones que no son naturales. Esta serie de acciones por medio de las cuales el hombre se hace tal y a través de las cuales se relacionan con los otros hombres (el hombre es un ser social) son reguladas por un conjunto de normas impuesto por una sociedad, mismas que señalan al hombre la forma en que debe comportarse dentro de un determinado orden social.

Este sistema de normas, reglas o deberes que regulan las acciones de los hombres entre sí, es a lo que llamamos moral. La moral entonces exige el cumplimiento de estas normas. De esta manera, los deberes morales son deberes adquiridos no por el propio y libre crearse a sí mismo el hombre sino impuestos, obligados socialmente.



La moral es pues, la serie de reglas que la sociedad exige que un hombre observe dentro de ella; un hombre moral es aquel que vive en concordancia con las costumbres de su pueblo. Quien viola estas reglas es condenado por la sociedad, y cuando menos es castigado con la separación de ella.

La sociedad es el origen de la moral. Una sociedad dicta las reglas que los individuos deben acatar para vivir en ella; son la defensa de la estructura social, que se vería quebrantada por un comportamiento anárquico de los individuos, en el que cada cual se comporta siguiendo únicamente sus intereses particulares. Las reglas morales son la expresión de las necesidades sociales, de las necesidades colectivas.

Por otra parte, las normas morales son interiorizadas por el individuo, es decir, éste las vive como exigencia propia, imponiéndoselas él mismo, ya que no existe coacción para exigir el cumplimiento de éstas. Esto contribuye a reforzar el carácter de imposición social que tiene la moral. Debemos aclarar que esta interiorización que hace el individuo de las normas morales casi nunca se da como un proceso consciente, por lo que esto hace que se pierda el origen mismo de la moral en su carácter histórico social.



Asimismo y en tanto que el desarrollo social se ha dado como lucha de clases y la sociedad está dividida en clases, la moral viene a ser una forma de cohesión social determinada por la clase dominante y viene a ser la expresión de las necesidades de ésta.


Pero la moral no solo es el conjunto de normas, reglas o deberes que impone una sociedad, sino también la serie de actos que se realizan de acuerdo con estas normas y a esto es a lo que llamamos moralidad. La moralidad es entonces, el conjunto de relaciones efectivas, de actos concretos que cobran un significado moral con respecto a la moral dada. La moralidad es la manera cotidiana en que se vive las normas, es decir, la serie de actos efectivos tal y como se realizan cotidianamente.

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